No parece Argentina: escaso volumen operado en el mercado cambiario -un tercio de lo que se veía la semana pasada-, tipo de cambio que vuelve a caer a la zona de $1.430, cotizaciones del mercado de futuros que vuelven a ubicarse debajo del techo de la banda de flotación. Y, para alegría del mercado financiero, una fuerte baja de las tasas de interés, con la caución en torno a 26% -después de haber pasado 80% antes de la elección-.
Los traders, acostumbrados a bruscas variaciones en las cotizaciones dentro de una misma jornada, ironizaban este jueves sobre el aburrimiento de un mercado que ya no parece una montaña rusa.
Todo esto aconteció al día siguiente de que, en la licitación del Tesoro, el ministro Toto Caputo, dejase «sueltos» $4,5 billones, para devolver liquidez a la plaza, y enviando el mensaje tácito de que, a partir de ahora, subirá la demanda de dinero. En otras palabras, que no teme que la liquidez inyectada al mercado corra a cubrirse en el dólar.
Ese mensaje parece confirmarse por el anuncio de un afloje gradual en los encajes obligatorios de los bancos, que llegaron a un 53%. Era uno de los principales reclamos del sistema financiero, que se quejaban de las dificultades en su operatoria cotidiana y de los niveles de tasa incompatibles con el crédito.
Mientras tanto, los economistas celebraron el hecho de que el Banco Central anunciara su intención de comprar reservas dentro de la banda de flotación, cumpliendo así con otro reclamo generalizado, desde las gremiales empresariales hasta el Fondo Monetario Internacional.
Y, para completar el cuadro, el secretario del US Treasury, Scott Bessent, volvió a tuitear sobre Argentina y adelantó una pronta visita al país, como gesto de apoyo al gobierno de Javier Milei en la fase post elecciones legislativas.
Es en ese contexto de optimismo que se planteó el nuevo debate: ¿se trata de un cambio estructural, en el que la escasez de dólares ya no será el principal tema de preocupación? ¿O el país está viviendo un efecto pasajero, destinado a terminar pronto cuando el verano llegue con su masiva demanda de dólares del turismo y bajón exportador?

